(El Salmón - Andrés Calamaro, músico argentino, contemporaneo)
Cuantas preguntas me vienen a la cabeza luego de tanto tiempo... y cuantas respuestas se me ocurren a los interrogantes que se suscitan en temas tan algidos como los que se van tapando en nuestro país. Así como billetera mata galan (y dignidad), escándalo tapa escándalo.
Hace algún tiempo mencionamos que tratariamos temas relacionados con algunas operaciones de narcotráfico internacional que muchos se esfuerzan por ocultar, así como también los costos que muchos han debido pagar por trabajar en la desarticulación de estas organizaciones internacionales, que ya y desde hace varios años están afincadas en nuestro país.
Me anima la tenacidad oficial de querer imponer el tema de la despenalización del consumo de manera tan descuidada (quizas sea adrede) sin un debate serio sobre la problemática y asociándola con experiencias tales como las de Holanda, que en nada se parecen a los dislates que se impulsan desde el gobierno K y ciertas organizaciones "bancadas" con subsidios que son parte de nuestros dineros.
Para comenzar es importante señalar que hubo grandes operativos que se frustraron generando una verdadera verguenza internacional. Me refiero especificamente a Strawery, cuya entrega controlada estaba acordada con las autoridades alemanas, pero la necesidad del menemismo y del inefable ex juez Marquevich y su brazo ejecutor, el ex comisario Naldi hizo que se desarticule en Argentina, quedando sólo detenidos "unos perejiles", mientras que los financistas colombianos se retiraban de escena y los alemanes se mordían los codos por el tiempo y dinero que invirtieron en el procedimiento.
Pero antes había pasado la operación "Langostino", una de las más importantes que sino fuera por las autoridades de los Estados Unidos hubiera quedado impune, ya que la justicia - bueno más adecuadamente el Poder Judicial - dilataba las detenciones, al punto tal que las pocas que se produjeron y luego de pasar por varios magistrados quedaron a resultas del "especial" juez Bernardo Vidal Durand. Este juez devenido al fuero Penal Económico por obra de la mano de Cesar Arias y su seguidor Elías Jassan, no tuvo la mejor idea de liberar a los pocos que estaban en prision en Argentina.
Pero este juez no sólo tiene este antecedente en ser tan "libertario" ya que en otro contrabando de droga conocido como "Terminix" no quiso investigar y cerró sin más la causa dejando sin posibilidad de actuar a quienes impulsaban la investigación. Sin embargo no dudo, ante el temor reverencial del poder K en procesar a funcionarios de Aduana y de la Policía Aeronáutica, reconocidos internacionalmente, en el caso SW. Luego de adversos pronunciamientos de la Cámara de Apelaciones que lo dejaban mal parado, por no decir al borde del juicio polìtico (igual destino que corrió su colega el honorable Carlos Liporace) pidió raudamente la jubilación, la que inmediatamente le fuera concedida luego que las declaraciones de los funcionarios de Drogas de Aduana le señalaban el camino de llamar a indagatoria al recaudador K, antes Director de Aduana y hoy manejando la Kaja del ONNCA (con la que se incia el proceso de morenización del apriete al campo), me refiero a Ricardito Echegaray. Un discipulo del "Rudy" Ulloa, el nuevo empresario multimedios que de ser chofer de Néstor y cadete del estudio jurídico en Río Gallegos (crecido gracias a la 1050 del ex Ministro Martinez de Hoz) quiere comprar TELEFE a Telefónica en la módica suma de 30 palitos verdes (esos con billetes de Franklin), sin que nadie reporte esta operación a la Unidad Antilavado que funciona (¿?) en el Ministerio de Anibal.
Para no atosigarlos con datos los iremos dosificando en distintas entregas. Así podrán apreciar porque la Argentina está sumida en droga, lavado de dinero y terrorismo internacional. Les desarrollaré un caso paradigmatico que muestra toda la gama de delitos y el final de una historia por la que rodaron varias cabezas de chivos expiatorios.
Continuará.
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